Lo Bueno (Y lo Malo) de la Leche de Vaca: Lo Que Necesitas Saber

La leche de vaca en su estado natural es uno de los alimentos más completos que existen. Y, ¿qué hay de la leche procesada para el consumo masivo?

POR: JUAN CARLOS ULUJANOV DE LA CRUZ

Durante la última semana surgió un tema interesante en los debates respecto al consumo de “productos lácteos”. A parte de cuestiones de calidad/aditivos químicos/publicidad engañosa, hay una pregunta más de fondo. ¿Es el consumo de leche de vaca necesario para el ser humano?

Este no es un tema nuevo para nosotros, previamente habíamos escrito artículos al respecto. Entre ellos, está una lista de opciones de leches vegetales, alternativas como fuentes de calcio y las bondades de la leche de coco en relación a los lácteos.

No obstante, debido a la coyuntura, creemos pertinente dejar en claro nuestra posición de forma clara respecto a la leche. Además, es un tema que merece ser estudiado a fondo.

¿El Consumo de Leche es Natural para los Humanos?

“Somos los únicos que consumimos la leche de otros animales y después de la infancia.” Es uno de los argumentos más repetidos durante estos días. La forma más sencilla de refutarlo es diciendo que también somos los únicos seres que hemos llegado a la luna, que usamos pantalones y que escribimos un post acerca de la leche. En pocas palabras, parte de ser humano es redefinir constantemente el término “natural”. Pero vayamos un poco más allá:

  • Un estudio de University College de London (1) señala que los humanos venimos consumiendo leche de vaca desde hace unos 7,500 años, no sólo en Europa sino en Asia y África. Sí, consumíamos leche antes de que nazca Moisés y antes que se construyeran las pirámides.
  • Si bien gran parte de la población adulta no pueda digerir lactosa no necesariamente descalifica la naturaleza del producto. Por ejemplo, ningún humano puede producir la enzima alfa-galactosidasa (2) la cual es necesaria para digerir ciertos carbohidratos en los frijoles. Entonces, ¿consumir frijoles deja de ser natural?
  • Por otro lado, sí somos capaces de producir lactasa en la adultez (3). Esta es una enzima diseñada única y exclusivamente para el consumo de leche.

Lo Bueno de la Leche de Vaca

Si bien hay bastante de qué hablar, podemos resumirlo en los tres puntos más importantes:

  • La leche de vaca es una excelente fuente de proteínas, particularmente la caseína (que constituye el 80%) y el whey (el otro 20%). Ambas fuentes de proteína tienen efectos positivos como un incremento de absorción de minerales (4), reducción de niveles de presión sanguínea (5, 6, 7) y una mejora de ánimo en periodos de estrés (8). Del whey, quienes vamos al gimnasio sabemos que es un excelente alimento para regenerar músculo debido a su perfil de aminoácidos BCAAs. No obstante, muchos de los suplementos proteicos importados tienen aditivos sumamente dañinos para el organismo.
  • Contiene un alta cantidad de vitaminas y minerales. Particularmente, es una excelente fuente de vitamina B12 (9), la cual es importantísima para vegetarianos. A su vez, contiene calcio (10), el cual es de fácil absorción para las personas.
  • La leche de vaca a su vez reduce el riesgo de hipertensión (11, 12). Ésto es debido a su proporción de calcio, potasio y magnesio, presente de forma natural (13, 14).

Sobre Las Hormonas en la Leche Vacuna

Es cierto que la leche de vaca contiene más de 50 hormonas, las cuales son necesarias para el desarrollo de sus crías (15). Lamentablemente, una práctica inescrupulosa de la industria alimentaria es inyectar a las vacas con más hormonas para incrementar su capacidad productiva. Ambos de estos puntos son argumentos típicamente usados contra la leche de vaca.

Pero lo cierto es que sólo una de estas hormonas ( “IGF-1” o Factor de Crecimiento Insulínico) (16) puede ser absorbida por el cuerpo humano. Y esta hormona tiene efectos positivos en nuestro organismo, ayudándonos al crecimiento en períodos formativos y retrasando los efectos de la vejez. ¿Y las otras hormonas? Simplemente no se activan en los humanos.

Lo Malo de la Leche de Vaca

Los efectos de consumir leche de vaca son complejos. En contraste con lo previamente expuesto, hay problemas de alergia en niños (17) y acné en jóvenes y adultos (18, 19). Es por eso que consideramos que siempre la ingesta de leche debe ser moderada.

Pero hay un problema de fondo: Lo malo de la leche que consumimos hoy en día tiene más que ver con los aditivos que con la leche en sí. Ésto es debido al enfoque de las grandes empresas en reducción de costos y en extensión de vida útil. Es por eso que tenemos agentes de relleno y emulsionantes, estabilizantes y preservantes, sin contar los otros químicos de los cuales recién estamos aprendiendo, y, de lo poco que sabemos, pueden tener efectos nocivos en nuestra salud a largo plazo.

En pocas palabras: el problema no es la leche de vaca en sí. El problema son los “productos lácteos” que consumimos en bodegas, supermercados y autoservicios. Entonces, más que un tema de la leche de vaca en sí, es un tema más de empresas alimentarias de consumo masivo, las cuales se enfocan más en números que en la salud de sus consumidores.

Algo Más Para Considerar

¿Por qué escuchamos cosas tan malas sobre la leche de vaca últimamente? La respuesta sencilla: porque es un tema controversial y porque vende. Lo cierto es que no existe un alimento que no tenga algún tipo de observación o que pueda ser consumido por todos y cada uno de nosotros.

En este blog hemos escrito acerca de las maravillas de la quinua. Una vez más. Y otra vez. Y hasta dimos una receta con quinua. Pero lo cierto es que la quinua contiene una alta cantidad de ácido fítico, un “anti nutriente” que dificulta la absorción de minerales, particularmente del hierro. ¿Debemos entonces dejar de consumir quinua?

En Resumen…

Consideramos que la leche de vaca es un muy buen alimento. Siempre y cuando sea consumida de forma natural, moderada y dentro de una dieta balanceada que a su vez incluya otro tipo de productos frescos de origen vegetal.

Es por eso que nuestra línea de productos contiene una pequeña proporción de leche y de productos lácteos importados (de Estados Unidos, Canadá y Bélgica), libres de aditivos y 100% naturales. De esta forma garantizamos la calidad de nuestros productos y reducimos/eliminamos la necesidad de consumir productos lácteos de consumo masivo.

Originally posted 2017-06-12 18:49:03.

4 Comentarios
  1. Luis Torres 12 junio, 2017
    • adminnutridos 13 junio, 2017
  2. Julia 14 junio, 2017
  3. Emilia 19 junio, 2017